Viajar a la Patagonia siempre implica una búsqueda: conectar con el silencio, respirar aire puro y encontrar un refugio que esté a la altura de la inmensidad del paisaje.
San Martín de los Andes tiene el privilegio de ser una de las aldeas de montaña más fascinantes del mundo, principalmente porque no posee una única temporada dorada.
Cuando las primeras nevadas cubren los techos de madera de San Martín de los Andes, la región adquiere una atmósfera mágica de exclusividad y serenidad.